Un lunes cualquiera
Un lunes cualquiera nos despertamos,
hacemos un par de cambios,
recuperamos el tiempo.
Lloramos.
Un lunes cualquiera nos detenemos,
nos entendemos,
encontramos la fórmula,
y acertamos
Un lunes cualquiera corremos un riesgo cualquiera.
Lo hacemos por los otros que es lo mismo que nosotros.
Porque todo rima un lunes cualquiera.
¿Y cuándo comenzaremos a vernos con los demás
desayunados todos al borde de una mañana eterna?
Un lunes, señor Vallejo, un lunes cualquiera.
En que entendemos lo que fuimos
y comprendemos lo que seremos.
Y oiga usted, ¿en qué momento se enderezó el Perú?
Un lunes, Zavalita, un lunes cualquiera.
En que comenzamos una conversación y nunca más la terminamos.
Un lunes en que nos acostamos peruanos y amanecimos hermanos.










